Hace poco tiempo, los investigadores Andre Geim y Konstantin Novose descubrieron un nuevo material al que se le puso el nombre de grafeno y con él ambos investigadores ganaron el Premio Nobel de Física.
Este compuesto es uno de los materiales más ligeros y más conductivos del mundo. Entre sus utilidades se encuentran la secuenciación de cadenas de ADN y el almacenamiento de energía, pero últimamente se ha descubierto que añadiendo agua se pueden construir ordenadores transistores, etc.
Para ello, es necesario añadir agua entre una placa de grafeno y una de silicio, esto anulará la conductividad y la conexión entre ambas.
Esto es un gran descubrimiento que ha alegrado a miles de ecologistas ya que al estar hecho el ordenador de agua es mucho menos contaminante y se degrada mucho más pronto.
Otra gran ventaja que ofrece este tipo de material es que hará que nuestros ordenadores se reduzcan en tamaño y a la vez sean más rápidos y productivos.
Otras de las mejoras que ofrece la creación de los ordenadores con grafeno y agua es que se ofrece mayor resistencia. En resumen los ordenadores gracias a éste material serán más ligeros, más resistentes y más rápidos y eficientes.




